Imperio austríaco

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Mapa de Imperio austríaco

El Imperio austríaco (en alemán: Kaisertum Österreich) fue fundado en 1804 como reacción a la creación del Primer Imperio francés bajo Napoleón I. El primer emperador de Austria fue Francisco I, también ostentando el título de emperador Sacro-Romano con el nombre de Francisco II. Más tarde abdicaría de éste cuando el imperio fue abolido en la reorganización napoleónica de Alemania en 1806. Para mantener su título imperial elevó a Austria de la categoría de archiducado a la de imperio.

El Imperio austríaco formó parte de la Confederación Germánica a partir de 1815, cuando el Congreso de Viena reestableció las fronteras de Europa después de la derrota de Napoleón I y reorganizó la forma e ideología políticas del Antiguo Régimen.

Tras varios intentos fallidos de reforma constitucional, el Imperio austríaco se transformó en el Imperio austrohúngaro como consecuencia directa de la derrota sufrida en la guerra austro-prusiana, por la que perdería el Reino de Lombardía-Venecia y toda influencia en los estados alemanes a favor de Prusia. Con la firma del Compromiso Austrohúngaro de 1867 bajo el reinado de Francisco José I nacería la monarquía dual en la que se concedería igualdad de estatus a los territorios húngaros.

El Imperio de Austria fue un imperio sucesor moderno fundamentado en un remanente del Sacro Imperio Romano Germánico, que se centró en lo que es la Austria de hoy y que oficialmente duró desde el 1804 hasta 1867. Fue seguido por el Imperio austrohúngaro, que fue proclamado después de proclamarse el emperador de Austria también rey de Hungría, una acción diplomática que elevó el estado del Reino de Hungría dentro del Imperio austríaco, como resultado de la monarquía austro-húngara de transacción de 1867. El Imperio austrohúngaro (1867-1918) fue disuelto por los vencedores al final de la Primera Guerra Mundial y se descompuso en varios nuevos estados independientes.

El Imperio austríaco fue fundado por el monarca Habsburgo, emperador Francisco II (que se convirtió en el emperador Francisco I de Austria), como un estado que abarcaba tierras dentro y fuera del Sacro Imperio Romano Germánico. Esta fue una reacción a la proclamación de Napoleón Bonaparte del Primer Imperio francés en 1804.

Austria y algunas partes del Sacro Imperio Romano Germánico comenzaron la campaña contra Francia y sus aliados alemanes durante la Tercera Coalición que llevó a la aplastante derrota de Austerlitz a principios de diciembre del 1805. En ese mismo mes, una tregua estaba en conversaciones.

Posteriormente, Francisco II aceptó el humillante Tratado de Presburgo (diciembre 1805), que en la práctica significó la disolución del milenario Sacro Imperio Romano Germánico, con una reorganización de los territorios perdidos de Alemania, con la huella de Napoleón, en un estado precursor de lo que se convertiría en la Alemania moderna. Estas posesiones nominalmente habían sido parte del Sacro Imperio Romano Germánico dentro de los límites actuales de Alemania; así como también tuvo de aceptar otras medidas de debilitamiento de Austria y de los Habsburgo. Ciertas posesiones austriacas en Alemania pasaron a Francia y a sus aliados, el rey de Baviera, el rey de Wurtemberg y el Elector de Baden. Las demandas de Austria en los estados alemanes se rechazaron sin excepción.

Una consecuencia que se produjo ocho meses después, el 6 de agosto de 1806, es que Francisco II disolvió el Sacro Imperio Romano Germánico, debido a la formación de la Confederación del Rin por Francia, ya que no quería que Napoleón fuera su sucesor. Esta acción fue reconocida por Jorge III del Reino Unido que también era el Elector de Hannover, que también había perdido sus territorios alemanes alrededor de Hannover, que habían pasado a Napoleón. La parte demandante inglesa fue resuelta con la creación del reino de Hannover, que se llevó a cabo por los herederos británicos hasta la ascensión de la reina Victoria, tras la cual se dividió entre la familia real británica y Hannover.

Aunque el cargo de emperador era electivo, la Casa de Habsburgo había mantenido el título desde 1440 (con una breve interrupción) y Austria fue el núcleo de sus territorios.

Después de que Austria fuese derrotada en la guerra austro-prusiana de 1866, y saliese de la Confederación de Alemania, el Imperio austríaco se transformó en el Imperio austrohúngaro para la transacción de 1867, que concedió al Reino de Hungría y en las tierras húngaras igualdad de condiciones con el resto de Austria en su conjunto.

Se llevaron a cabo cambios en la configuración de la naturaleza del Imperio austríaco durante las conferencias en Rastatt (1797-1799) y Ratisbona (1801-1803). El 24 de marzo de 1803, el retiro Imperial (en alemán: Reichsdeputationshauptschluss) fue declarado, este redujo considerablemente el número de territorios administrativos de 81 a 3 y de las ciudades imperiales de 51 a 6. Esta medida estaba destinada a sustituir la vieja constitución del Sacro Imperio Romano Germánico, pero la consecuencia real del Retiro Imperial fue el fin del Sacro Imperio. Teniendo en cuenta un cambio significativo, Francisco II creó el título de emperador de Austria, y sus sucesores fueron abandonando el título de emperador del Sacro Imperio Romano Germánico a partir del 1806.

La caída y disolución del Imperio se vio acelerada por la intervención francesa, en septiembre de 1805. El 20 de octubre de 1805, un ejército austríaco encabezado por el general Karl Mack von Leiberich fue derrotado por los ejércitos franceses cerca de la ciudad de Ulm. La victoria francesa resultó en la captura de veinte mil soldados de Austria y de muchos cañones. El ejército de Napoleón obtuvo una nueva victoria en la batalla de Austerlitz, el 2 de diciembre de 1805. A la luz de estos acontecimientos, Francisco se vio obligado a negociar con los franceses del 4 de diciembre al 6 de diciembre de 1805. Estas negociaciones concluyeron con un armisticio el 6 de diciembre de 1805.

Las victorias francesas alentaron a gobernantes de ciertos territorios imperiales a hacer valer su independencia formal del Imperio. El 10 de diciembre de 1805, el príncipe elector de Baviera, que era duque, se proclamó rey, seguido por el duque-elector de Wurtemberg, el 11 de diciembre. Finalmente, el 12 de diciembre, al margrave de Baden se le dio el título de Gran Duque. Además, cada uno de estos nuevos países firmó un tratado con Francia y se convirtieron en sus aliados. El Tratado de Presburgo entre Francia y Austria, firmado en Presburgo (hoy Bratislava, Eslovaquia) el 26 de diciembre, amplió el territorio de los aliados alemanes de Napoleón, a costa de la derrotada Austria.

El 12 de julio de 1806, se estableció la Confederación del Rin, esta comprendía 16 países. Esta confederación, bajo la influencia francesa, puso fin al Sacro Imperio Romano Germánico. El 6 de agosto de 1806, incluso Francisco tuvo que reconocer el nuevo estado de cosas y proclamó la disolución del Sacro Imperio Romano Germánico.

Cuando, el 11 de agosto de 1804, Francisco II asumió el título de primer emperador de Austria, el imperio se extendía desde la actual Italia a la actual Polonia y los Balcanes. La composición multinacional del Imperio se ilustra por el hecho que su población se componía de alemanes, checos, polacos, rumanos, húngaros, italianos, ucranianos, croatas, eslovacos, eslovenos, serbios y numerosas nacionalidades más pequeñas. El emperador de Austria no sólo gobernaba como tal, sino que también ostentaba el título de rey de Hungría, Bohemia, Croacia, Eslavonia y Dalmacia, y comandaba el ejército multinacional del Imperio, siendo su título Kaiserliche-Königliches Armée (Ejército Real Imperial). El Imperio tenía una estructura centralista, aunque se permitió cierto grado de autonomía a Hungría, que fue gobernado por su propia dieta, y el Tirol.

A partir de marzo de 1848 a noviembre de 1849, de forma simultánea al ciclo revolucionario europeo, iniciado en Francia y conocido historiográficamente como la revolución de 1848, El Imperio se vio amenazado por los movimientos revolucionarios, la mayoría de los cuales eran de carácter nacionalista. Además de eso, las corrientes liberales e incluso socialistas resistieron el conservadurismo de larga data del imperio.

Además de su condición ideológica liberal, que cuestionaba frontalmente los principios absolutistas del sistema político, la actividad revolucionaria tenía un fuerte carácter nacionalista, lo que era especialmente grave para un Estado multinacional, gobernado desde Viena pero compuesto por múltiples minorías étnicas en proceso de definición como naciones (alemanes, húngaros, rumanos, italianos, diferentes tipos de eslavos -polacos, checos, eslovacos, rutenos (ucranianos), eslovenos, croatas, bosnios, serbios-, etc.), cada una de ellas con distintas aspiraciones, incompatibles entre sí (autonomía, independencia o incluso imposición hegemónica sobre otras).

A diferencia de las otras, la revolución en Hungría llegó a convertirse en una guerra por la independencia húngara del Imperio austríaco. La Revolución comenzó el 15 de marzo de 1848 con eventos poco violentos en Pest y Buda, seguidos por insurrecciones a lo largo del reino, que permitieron a los reformistas húngaros declarar la autonomía de Hungría dentro del Imperio Habsburgo. No obstante, luego de que la revolución fuera sofocada y de que Francisco José I sucediera en el trono a su tío Fernando I como emperador, rehusó aceptar la independencia de Hungría. Durante la guerra civil subsecuente, los magiares junto con los revolucionarios extranjeros tuvieron que luchar contra el ejército austriaco, pero también contra los serbios, croatas, eslovacos y alemanes que habitaban territorios del Reino de Hungría, quienes poseían sus propias ideologías nacionales y estaban en contra de aceptar un dominio de los magiares.

Inicialmente, las fuerzas húngaras (Honvédség) consiguieron varias victorias contra el ejército austríaco (en la batalla de Pákozd en septiembre de 1848 y en la batalla de Isaszeg en abril de 1849), con lo cual Hungría declaró su total independencia de Austria en 1849. Debido al triunfo de la resistencia hacia la revolución, Francisco José I tuvo que pedir ayuda al zar de Rusia, Nicolás I, y el ejército ruso invadió Hungría dando lugar a antagonismos entre las partes húngaras y rusas. Después de que Viena fuera recuperada por las fuerzas imperiales, el general Windisch-Graetz y 70 000 soldados fueron enviados a Hungría para acabar con la última amenaza para el Imperio austriaco. Para fines de diciembre, el gobierno húngaro evacuó Pest.

La Constitución de 1861 creó una Cámara de los Lores (Herrenhaus) y una Cámara de Diputados (Abgeordnetenhaus). Pero la mayoría de las nacionalidades de la monarquía quedaron insatisfechas.

Después de la segunda guerra con Dinamarca en 1864, Holstein queda bajo administración austriaca, Schleswig y Lauenburg bajo la administración de Prusia. Pero las dificultades internas continuaron. Las dietas sustituyen a el parlamento en 17 provincias, los húngaros presionan por la autonomía, y Venecia se sentía atraída por la Italia unificada.

El acuerdo surgió tras una serie de derrotas austríacas: contra Cerdeña en 1859 y Prusia e Italia en 1866 (Guerra Austro-Prusiana). Para fortalecer el debilitado imperio y ante las exigencias húngaras que reclamaban una mayor participación en los asuntos de Estado, Francisco José I tuvo una serie de reuniones con miembros de la nobleza de este país que tendrían como resultado la creación de un estado federal dual, donde Hungría sería un Reino que administraría el territorio histórico de la Corona de San Esteban de forma autónoma. En la práctica dos de las nacionalidades del estado, alemanes y magiares, se repartían el poder, aliándose los unos con los polacos y los otros con los croatas (a cambio de una amplia autonomía) para mantenerlo frente al resto. Los eslavos, que al principio presentaron un frente común contra el acuerdo, pronto se dividieron ante las concesiones de control de la Galicia y la rusofilia de los checos y eslavos del sur, ajena a los polacos.

El acuerdo fue en la práctica un pacto entre los nacionalistas magiares y la corona, aceptado por conveniencia por los alemanes y, en menor medida, por polacos y croatas. Los magiares obtuvieron el poder de influir en la política de la otra mitad del país y la ejercieron evitando, por ejemplo, una reforma federal.

De este modo nacería la doble monarquía o K.u.K. (kaiserlich und königlich, en alemán; Imperial y real, en castellano), conocido como el Imperio austrohúngaro, que mantendría el peso político de Austria hasta su derrota en la Primera Guerra Mundial en 1918.


Características:

ESTADO O NACIÓN INDEPENDIENTE

Es la entidad que cuenta con su propio territorio, su propia población y de un gobierno autonómico y que cuenta con el reconocimiento como tal de otros estados o naciones. En general se trata de una entidad de hecho y/o derecho formada o restaurada de un país o nación inmediatamente después de la separación de otra del que formaba una parte, o la creación de una entidad nueva que anteriormente no existía.(vg: Reino de Hawái, Segundo Imperio Francés o Segunda República Española)

 
 
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